/Amistad
18-00-2021

Texto Bíblico: Juan 15:13-15  

Nadie tiene un amor mayor que este: que uno dé su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque os he dado a conocer todo lo que he oído de mi Padre. 

 

 

Pensamiento:  

 

Primero Jesús describió la medida y la calidad de su amor por ellos, para así usarla como ejemplo de la manera en la que debían ellos amarse unos a otros. Luego, Jesús procedió a describir la calidad de su amor como un amor que trata a los siervos como amigos. En la relación entre un discípulo y un rabí de ese tiempo, no se esperaba que hubiera una amistad. Sin embargo, Jesús el rabí, llamó a sus discípulos y a sus siervos amigos. 

 

En el pensamiento del mundo antiguo un siervo podía ser un instrumento útil y confiable, pero nunca podía ser considerado como un socio. Era posible que un esclavo y un amigo pudieran ser de similar ayuda, pero un amigo podía ser un socio en el trabajo de una manera que un esclavo nunca podría. 

 

Sin embargo, a diferencia de una amistad terrenal en la que podemos darle un consejo a un amigo y, que ellos lo tomen o lo dejen, no determinará si siguen siendo nuestros amigos o no. Nuestra amistad con Jesús no puede estar desconectada de la obediencia a sus mandamientos. “Vosotros sois mis amigos”, les dijo Jesús a sus discípulos, “si hacéis lo que yo os mando”. Ellos eran amigos porque eran obedientes (aunque no a la perfección). 

 

Charles Spurgeon dijo: “Debe ser obediencia activa...Algunos piensan que es suficiente con evitar lo que (Jesús) prohíbe. La abstinencia del mal es una gran parte de la rectitud, pero no es suficiente para la amistad”.  

 

Jesús continuó: “Os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer”. Ellos eran amigos porque Jesús no tenía secretos para ellos, sino que abiertamente les reveló lo que había recibido de Dios el Padre. De la misma manera, Jesús quiere revelarte lo que ha escuchado del Padre, no quiere que haya secretos entre tú y Él, puesto que “El amigo es un confidente que comparte el conocimiento de un propósito superior y voluntariamente lo adopta como propio.” (Tenney) 

 

 

¿Cómo lo puedo llevar a la práctica?  

 

  • Dale gracias a Dios por querer ser tu amigo y pregúntale si hay algún comportamiento en tu vida que debas cambiar como paso de obediencia para responder a su amor.  

  • Llama a alguien a quien no sueles llamar y anímales en el día de hoy.  

 

 

Oración

 

“Jesús, tú eres nuestro Amigo, deseamos agradarte y honrarte en verdad, gracias por tú paciencia al enseñarnos todas las cosas como las oyes de tu padre. “

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